lunes, 25 de enero de 2016

Entrevista a Bill Mollison, padre de la Permacultura (Traducción al español por Ansermo Uceta)

Permacultura: Una revolución silenciosa
- Una entrevista con Bill Mollison-



Por Scott London

 Bill Mollison se llama a sí mismo un biólogo de campo y maestro itinerante. Pero sería más exacto describirlo como un instigador. Cuando publicó Permaculture One en el 1978, lanzó al ruedo internacional un movimiento del uso del suelo que muchos consideran subversivo, incluso revolucionario.
Permacultura - de permanente y agricultura - es una filosofía de diseño integral que abarca la jardinería, la arquitectura, la horticultura, ecología, incluso la administración del dinero y el diseño de la comunidad. El enfoque básico es crear sistemas autosustentables que permiten cubrir sus propias necesidades y reciclar sus residuos.

Bill Mollison

Mollison desarrolló la Permacultura después de pasar décadas estudiando los ecosistemas de las selvas tropicales y desiertos de Australia. Observó que las plantas de forma natural se agrupan en comunidades del que obtienen beneficio mutuo. Él utilizó esta idea para desarrollar un enfoque diferente para la agricultura y el diseño de la comunidad, que busca colocar los elementos adecuados juntos para que se sostengan y apoyen mutuamente.
Hoy su idea se ha extendido y arraigado a casi todos los países del mundo. La Permacultura ahora se practica en las selvas tropicales de América del Sur, en el desierto de Kalahari, en el norte ártico de Escandinavia, y en comunidades en toda América del Norte. En Nuevo México, por ejemplo, los agricultores han utilizado Permacultura para transformar un montón de tierra compactada, en exuberantes jardines y huertos de árboles sin utilizar maquinaria pesada.

 En Davis, California, una comunidad utiliza el agua del baño,  de lavado para limpiar inodoros y regar el jardín. En Toronto, un equipo de arquitectos ha creado un diseño para una casa que no usa el agua del sistema potable y no descarga en la infraestructura de alcantarillado de la ciudad y que operarlo solo cuesta nos pocos de cientos de dólares al año.
Mientras Mollison sigue siendo desconocido para la mayoría de las personas del mundo en Australia su país de origen es un icono nacional en el ramo. Fue  nombrado "Hombre del Año" de Australia y en el 1981 recibió el prestigioso premio Right Livelihood Award, también conocido como el Premio Nobel Alternativo, por su trabajo en el desarrollo y promoción de la Permacultura.

Me senté con él para hablar de su innovadora filosofía de diseño. Nos conocimos en el transcurso de dos tardes en Santa Barbara en un curso intensivo de dos semanas, que el enseña cada año en Ojai (California). Es un hombre bajo de estatura, rechoncho, con una barba blanca y una gran sonrisa, es una de las personas más afables y bondadosos que he conocido. Un hablador empedernido, que parece tener una historia - o una broma pesada para cada ocasión. Sus comentarios a menudo son seguidos por una contagiosa carcajada.

ENTREVISTA

Scott London: Un crítico describió una vez sus enseñanzas como "sediciosas".

Bill Mollison: Sí, el fue muy perceptivo. Enseño la autosuficiencia, la práctica más subversiva del mundo. Yo enseño a la gente a cultivar sus propios alimentos, que es sorprendentemente subversivo. Así que, sí, es sediciosa. Pero es sedición pacífica.

Scott London: ¿Cuándo comenzó a enseñar Permacultura?

Bill Mollison: A principios del 1970, me di cuenta de que nadie había aplicado diseño a la agricultura. Cuando lo recuerdo, los pelos se me ponen de puntas. Era tan extraño. Habíamos tenido la agricultura durante los últimos 7.000 años, y lo irónico es que la habíamos estado perdiendo durante 7.000 años (desde su inicio) - todo se estaba convirtiendo en desierto. Así que me pregunté, ¿podemos construir unos sistemas que obedezcan a principios ecológicos? Sabemos cuáles son, simplemente no los aplicamos. Los ecologistas no aplican la ecología a sus jardines (o a su coche). Los Arquitectos no aplican el concepto de la transmisión de calor a sus edificios. Y los físicos viven en casas con sistemas de consumo de energía, demencial. Es curioso que por la forma en que vivimos realmente no aplicamos, lo que sabemos.

Scott London: ¿Nos dice eso algo acerca de nuestros problemas ambientales actuales?.

Bill Mollison: Lo hace. Recuerdo el informe del Club de Roma en 1967, que dijo que el deterioro del medio ambiente era inevitable debido al crecimiento de la población y al consumo excesivo de recursos. Después de leer eso, pensé, "La gente es tan estúpida y tan destructivo - no podemos hacer nada por ellos." Así que me retiré de la sociedad. Yo pensaba que podía salir y sentarme en una colina y ver como la humanidad se derrumba. La ética era simples: el cuidado de la tierra, el cuidado de las personas, y la reinversión en esos extremos.
Me tomó cerca de tres semanas antes de que me diera cuenta que tenía que volver y luchar. [Risas] Usted sabe, usted tiene que salir con el fin de que desee volver a entrar.

Scott London: ¿Fue ahí cuando nació la idea de la Permacultura?

Bill Mollison: En realidad se remonta un poco más atrás, al 1959. Yo estaba en la selva de Tasmania, estudiando la interacción entre el movimiento de los marsupiales y la regeneración del bosque. No estábamos teniendo éxito en regenerar una gran cantidad de bosques con una población de marsupial muy grande. Así que experimentábamos con un sistema simple de 23 especies de plantas leñosas, de los cuales sólo cuatro fueron dominantes, y sólo dos tipo de marsupiales. Era un sistema muy flexible sobre la base de las interacciones de los componentes, no de los tipos de especies. Se me ocurrió una noche que podríamos construir un sistemas que funcionara mejor. Esa fue una revelación sorprendente. Solo una vez en la vida o tal vez en una década se tiene una revelación. Usted sólo tiene una revelación, una vez sin importar cuál sea su edad cronológica. Si tiene suerte, usted tiene tres buenas revelaciones en toda su vida.

Como yo era un educador, me di cuenta de que si yo no lo enseñaba, no iría a ninguna parte. Así que empecé a desarrollar las instrucciones de diseño basados en el conocimiento pasivo y escribí un libro sobre el tema llamado Permacultura One. Para mi horror, todo el mundo estaba interesado en él. [Risas] Tengo miles de cartas que decían: "Usted ha articulado algo que he tenido en mi mente durante años" y "Usted ha puesto algo en mis manos, que puedo usar."

Scott London: La Permacultura se basa en principios científicos y de investigación. Pero me parece que también se basa en la sabiduría popular tradicional e indígena.

Bill Mollison: Bueno, si yo veo a una anciana griega sentado en un viñedo y le pregunto: "¿Por qué has plantado rosas entre sus uvas?" ella me va a responder, "Debido a que la rosa es el médico de la uva. Si no planto rosas, las uvas se van a enfermar". Eso no me hace sentir muy bien. Pero si puedo descubrir que la raíz de la rosa emana una cierta sustancia química que es tomada por la raíz de la uva que a su vez repele la mosca blanca (que es la forma científica de decir la misma cosa), entonces tengo a mano un instrumento  muy útil.

El conocimiento tradicional es siempre de esa naturaleza. Conozco a un agricultor filipino que siempre planta una mata de chile y cuatro de frijoles en el mismo agujero en que siembra la mata de banana o de plátano. Yo le pregunté: "¿Por qué se planta un chile con el plátano?" Y él me dijo: "¿No sabes que siempre hay que plantar estas cosas juntas?". Bueno, he encontrado que la plantas de frijoles fija el nitrógeno y el chile impide que los escarabajos, ataquen la raíz de la banana. Y eso funciona muy bien.

Scott London:  Usted ha introducido la Permacultura en lugares que aún dependen de las prácticas agrícolas tradicionales. ¿Han sido receptivos a sus ideas?

Bill Mollison: Tengo una manera terriblemente difícil de acercarme a los pueblos tribales indígenas. Por ejemplo, voy a ir al Desierto Central, donde todo el mundo está muerto de hambre, y digo: "Me pregunto si puedo ayudarte." Y le miento diciéndole : "Yo no sé cómo hacer esto?" Y ellos me dicen: "Oh, vamos, vamos a hacer que funcione." En el momento en que se hace, lo que lo han hecho han sido ellos mismos.
Recuerdo que fui de nuevo a una escuela que habíamos empezado en Zimbabwe. Es verde y rodeada por los huertos. La temperatura en el aula es controlada por la vegetación. Les pregunté: "¿Quién hizo esto?" Ellos dijeron: "Lo hicimos!" Cuando las personas hacen las cosas por sí mismas, estarán orgullosas de ella.

Scott London: Para algunas personas - especialmente para las tribu indígenas - la idea de que usted pueda cultivar su propia comida es revolucionaria.

Bill Mollison:  Al crecer en un mundo en el que usted como individuo tiene un efecto muy pequeño en la tierra, usted no piensa en la creación de recursos por sí mismo. Come lo que cae en el suelo. Y sus números se rigen por lo que cae en el suelo. La Permacultura le permite pensar de manera diferente, ya que puede cultivar todo lo que usted necesita con mucha facilidad.
Por ejemplo, los bosquimanos del Kalahari tienen una planta nativa llamada el Frijol Morama. Es una planta perenne que crece bajo tierra y se expande cuando llueve. Solían salir a recogerlo. Pero después de que fueron expulsados de sus tierras para hacer espacio para áreas recreativas y los parques naturales, la planta de Morama eran difíciles de encontrar. Yo les pregunté: "¿Por qué no la plantan aquí?" Ellos me dijeron: "¿Cree usted que se podría?" Así que plantamos la planta en sus jardines. Hasta ese momento, en realidad nunca pensaron en plantar algo. Les sorprendió que en realidad se pudiera hacer eso. 

Lo mismo ocurrió con el árbol mongongo que crece en la parte superior de las dunas de arena. Ellos en realidad nunca habían movido el árbol de una duna a otra. Pero yo fui y corté una rama del árbol madre y lo puse en la arena. La planta empezó a brotar hojas y a producir nueces de mongongo . Ahora cultivan  los árboles donde quieren.

Scott London: Usted describió una vez la agricultura tecnológica moderna como una forma de "brujería".

Bill Mollison: Bueno, es una especie de brujería. Hoy tenemos más científicos del suelo que en cualquier otro momento de la historia de la agricultura. Si traza un gráfico que relaciones el auge de los científicos del suelo contra la pérdida de suelo, se ve que cuanto más de ellos se tienen, más suelo se pierde.
Recuerdo ver a los soldados que regresaban de la guerra en 1947. Traían estos pequeños envase de acero con una tapa superior. Cuando se destapaba y se rociaba el DDT por toda la habitación, nunca más se volvía a ver moscas o mosquitos - o gatos. [Risas] Después de la guerra, fue que se comenzó a utilizar los productos químicos en la agricultura. A los gases desarrollados por los nazis ahora se le ha encontrado un  lugar en la agricultura. Los tanques se convirtieron en arados. Parte de la razón del enorme aumento en el uso de los fertilizantes artificiales era que la industria se preparaba para producir nitratos para explosivos. Entonces de repente descubrieron que podría ponerlo en sus cultivos y obtener grandes resultados.

Scott London: Así que la revolución verde fue una especie de guerra contra la tierra, para decirlo de alguna manera?.

Bill Mollison: Eso es correcto. Los gobiernos siguen apoyando este tipo de agricultura por una suma de alrededor de 40 mil millones de dólares  cada año. Nada de ese dinero va a apoyar a los sistemas alternativos como la agricultura orgánica o la agricultura regenerativa. Incluso China ahora es que está adoptando la agricultura química moderna.

Scott London: Recuerdo que el difunto economista Robert Theobald  me dijo que si China decide irse por el mismo camino de Occidente, el juego de pelota del medio ambiente ha terminado.

Bill Mollison: oí dos "Eurócratas" en Viena hablando del medio ambiente. Uno dijo: "¿Cuánto tiempo crees que nos queda?" El otro dijo: "Diez años". Y el primero de ellos dijo: "Usted es un optimista." Así que les dije: "Si China comienza a desarrollar su propios vehículos de motor, nos queda apena dos años."

Scott London: ¿Qué tipo de consumo excesivo le molesta más?

Bill Mollison: Odio el césped, inconscientemente Creo que todos los odiamos porque somos sus esclavos. Imagínese a los millones de personas que reciben  sus cortadoras de césped y pasan hora dando vuelta en círculos cada sábado y domingo.
Tienen todas estas nuevas subdivisiones parcelarias en Australia, que tienen entre uno y cinco acres. Ves a la gente que viene a casa del trabajo el viernes, y toma la segadora de césped para inicial el mismo paseo semanal, segando césped todo el fin de semana. El lunes por la mañana se puede conducir a través de estas áreas totalmente cortadas y ver todas estas cortadoras de césped en  medio del camino a través de los cinco acres, a la espera del próximo fin de semana. Como idiotas, gastamos todo nuestro tiempo libre en conducir estas máquinas locas, para cortar una hierba que sólo va a volver a crecer de nuevo la próxima semana.

Scott London: Permacultura nos enseña cómo utilizar la mínima cantidad de energía necesaria para hacer un trabajo.

Bill Mollison: Eso es correcto. Cada casa debe tener excedente de su energía y venderla a la red. Hemos construido pueblos enteros que hacen eso - en uno o dos edificios tienen los paneles solares para todas las sesenta casas y venden el excedente a la red. En solo siete años, usted puede recuperar la inversión y el resto ganancia. También utilizan esta misma idea en Dinamarca. Cada pueblo allí tiene un molino de viento que puede alimentar hasta 800 casas.

Scott London: El mismo principio se aplica probablemente a la energía  humana. Me di cuenta de que eso te desanima a cavar en los jardines, ya que requiere de energía que puede utilizarse mejor para otras cosas.

Bill Mollison: Bueno, a algunas personas les gusta cavar, para alguno es un poco como tener una bicicleta de ejercicio en su dormitorio. Pero prefiero dejárselo a los gusanos. Ellos hacen un buen trabajo. He creado suelo fantástico sólo con la técnica del acolchado.

Scott London: ¿Podríamos aplicar la Permacultura aquellos de nosotros que vivimos en las ciudades?

Bill Mollison: Sí, hay toda una sección en el manual, sobre Permacultura urbana. Cuando fui por primera vez a Nueva York, ayude a empezar un huerto de hierba en el sur del Bronx. El terreno era muy barato allí porque no había electricidad, ni agua, ni policía, y había toneladas de drogas. Esta pequeña granja creció, y actualmente suministra el ocho por ciento de las hierbas que consume la ciudad de Nueva York. En la actualidad hay 1.100 granjas en la ciudad de Nueva York.

Scott London: Consejo para iniciar una pequeña granja, ¿qué podemos hacer para que nuestras ciudades sean más sostenibles?

Bill Mollison: Recoger el agua de su techo. Cultivar su propia comida. Produzca su propia energía. Es increíblemente fácil de hacer todo eso. Se lleva menos tiempo cultivar tu comida que el que se lleva caminar hasta el supermercado a comprar. Pregunte a cualquier buen jardinero orgánico que le diga la cantidad de tiempo que pasa en su jardín y le va a decir, "Oh, unos pocos minutos a la semana." En el tiempo en que usted prende, saca su coche y conduce al supermercado, busca su carrito de alimento y recoge sus vegetales y regresa de vuelta a casa otra vez, usted consume  una hora o dos - además del montón de dinero que has gastado.

Scott London: A pesar de que la permacultura se basa en principios científicos, parece tener una fuerte dimensión filosófica o ética.

Bill Mollison: Hay una dimensión ética, porque creo que la ciencia sin ética es sociopatología. Decir: "Voy a aplicar lo que sé, independientemente del resultado" es no tomar absolutamente ninguna responsabilidad por sus acciones. Yo no quiero estar asociado con ese tipo de ciencia.

Scott London: ¿Qué crees que ha comenzado?

Bill Mollison: Bueno, es una revolución. Pero es del tipo de revolución de la que nadie se dará cuenta. Podría ser un poco más sombrío. Es un proceso en construcción que podría funcionar mejor. Es posible que haya menos preocupación por ganar dinero, porque la comida te rodearía y además producirla no tiene ningún coste de energía adicional. Cantidades gigantescas de dinero podrían ser liberadas dentro de la sociedad, que podrían utilizarse para que podamos proveer mejor a nosotros mismos. Así que es una revolución. Pero la Permacultura es anti-política. No hay espacio para los políticos o administradores o sacerdotes. Y no hay leyes tampoco. Las únicas éticas a obedecer son: el cuidado de la tierra, el cuidado de las personas, y la re-inversión en esos dos extremos.


Nota: Esta entrevista es una adaptación de la serie de la radio pública "Insight y Outlook." Apareció en la edición de verano 2005 de la revista Vida ecológica. También está disponible en una traducción al chino por Huck Lin. © Copy y una traducción al español sin ninguna limitación excepto la del autor, por el Ing. Ansermo Uceta (Republica Dominicana).